El reciente fallecimiento en Inglaterra del propietario de una empresa de ingeniería ha llevado a descubrir lo que guardaba en su garaje: una olvidada, descuidada y polvorienta colección de coches clásicos.
Esta colección, por desgracia, no recibía los cuidados adecuados. Tanto es así, que el fallecido gustaba de comprar este tipo de vehículos para conducirlos más bien poco, como se podía ver en los cuentakilómetros, y luego dejarlos olvidados en su garaje para no volver a darles ningún uso.
Entre estas joyas, valoradas entre los 8.000 € y 110.000 €, se encuentran un Jensen Interceptor III, Maserati Quattroporte III, Rolls-Royce 1934, Cadillac V63 1924, DeTomaso Deauville, DeTomaso Longchamp GTSE, Maserati Khamsin, Bentley Mulsanne Turbo R, y Bentley Continental R Mulliner.
Fuente: http://jalopnik.com/










Vaya coches, realmente son sorprendentes, un saludo
Supongo que los restauraran para subasta o venta.